“Miniexpresiones”

Siempre pensé que si algún día tuviera un blog escribiría un post sobre esto. Y es que los pequeños detalles son siempre lo más importante. Nunca pensé en cómo titularlo, por eso el título es tan “cutrelux”. Es sobre unas cosas que son como un secreto porque las comparten muy pocas personas, pero no son un secreto porque se pueden decir. Y de hecho se dicen mucho, porque se tienen que decir mucho.

Hace tiempo, uno de mis amigos me envió una entrevista en la que Arturo Pérez-Reverte decía lo siguiente:
“¡Es de lo que más orgulloso me siento: de la lealtad de mis amigos! Tengo amigos que se partirían el alma por mí. Amigos que están entre los marginados, ex delincuentes, ex presidiarios, con un código de honor sagrado, cuya lealtad me impresiona y me estremece. Eso es muy español, también… Y yo siempre pienso: si este tipo me ha elegido a mí como amigo, es que algo bueno habré hecho yo en esta vida… Estoy convencido de que a un hombre se le conoce más por la calidad de sus amigos que por lo que él aparenta.”

Ahora tocaría escribir una frase obvia (y ¿por qué no?, cierta) sobre lo buenos que son mis amigos y, siguiendo la lógica de lo anterior, yo mismo.

Sin embargo prefiero hacer un comentario sobre esas pequeñas cosas que nos unen a nuestros amigos de una forma muy especial. Porque, al fin y al cabo, son otra forma de conocer a alguien. Las voy a llamar “miniexpresiones”. No es el mejor nombre, se me acaba de ocurrir, pero me ha hecho gracia. Son esas expresiones que solamente empleas con algunos de tus amigos en concreto. Expresiones que están prácticamente unidas a una persona. Si te dijeran la expresión, no tendrían que decirte quién la ha dicho, ya lo sabrías. A veces estas expresiones venían ya “de serie” con la persona (unas veces él ya las tenía catalogadas como tales y otras simplemente las usaba hasta que se han llegado a convertir en “miniexpresiones”), otras veces han surgido a partir de una anécdota, lo mismo da…

Por ejemplo, no le diría a Rober que algo es así, más bien “Eeeefectivamente” sería así. Nunca le diría a Cris que si está muy cansada, le diría que si está “dorminda”. No se me ocurriría preguntarle a Alberto si algo “es muy fácil o hay que trabajar”, le diría que si “es botón derecho o hay que darle a la manivela”. Y si estuviera con Pablo y nos dijeran si queremos cobrar por haber hecho algo no nos gustaría ni estaríamos encantados ni agradecidos, nos limitaríamos a decir que “no vendría mal” (además de esta manera no seríamos unos “gutrulánganos” para nada).

Y así podríamos seguir… Y cuando escuchas o recuerdas una “miniexpresión” te acuerdas de esas personas y de momentos vividos con ellas y te viene una sonrisa a la cara. Cread y emplead “miniexpresiones”, sonreiréis más. Y “está hablado”, así que se hace.

Las "miniexpresiones" son como un osito de peluche: no sabes por qué, pero cuando las recuerdas sonríes...

Las "miniexpresiones" son como un osito de peluche: no sabes por qué, pero cuando las recuerdas sonríes...

4 comments